Entrevista a Daniel Divinsky.

Página12. Domingo, 20 de septiembre de 2015. Por Silvina Freira. 

El fundador de la editorial que desde 1966 publicó a Walsh, Fontanarrosa y Quino, entre otros, le cedió su parte a Ana María “Kuki” Miler, su ex esposa y ex socia. “No me sentía con fuerzas ni para continuar en una pelea ni para seguir trabajando tan intensamente”, dice.

“El renunciamiento de Daniel” podría ser el título de una obra de teatro que deja un sabor amargo. Ningún final, por más meditado que sea, es feliz. La ironía es un arma afilada en manos del último editor de raza. “Ahora tengo mucho tiempo libre”, bromea Daniel Divinsky, el creador de Ediciones de la Flor –que empezó a funcionar en 1966– con casi cincuenta años de experiencia y olfato, de convicción y hedonismo ecléctico que le permitieron construir un catálogo diverso con Quino, Roberto Fontanarrosa, Rodolfo Walsh, Fogwill, Maitena, Liniers, Vinicius de Moraes, John Berger y Umberto Eco, por mencionar apenas un puñado de un listado inabarcable. A los 73 años, Divinsky decidió alejarse del sello. La editorial quedará a cargo de Ana María “Kuki” Miler, quien fue su esposa durante casi cuarenta años, hasta que se separaron, en 2009. “El viernes pasado, luego de complicadas mediaciones, firmé la cesión a precio irrisorio de mi parte en Ediciones de la Flor a mi ex socia –cuenta el ex editor en un email que circuló esta semana–. Decisión dolorosa, que me tiene muy triste, pero al mismo tiempo aliviado: la convivencia laboral se había tornado imposible y todo proyecto mío se estrellaba con su enconada negativa.”

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